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Martes, 21 Abril 2015 07:51

Arranca proceso de conformación del ISAR con César Menéndez a la cabeza

La Secretaría de Cultura de la Presidencia nombra a César Menéndez como director del Instituto Superior de las Artes (ISAR), con lo que arranca el proceso de conformación de un proyecto insignia del actual gobierno.

En su calidad de artista, César Menéndez no necesita mayor presentación en el mundo de la plástica, dado que es uno de los artistas contemporáneos de mayor trayectoria y reconocimiento.

Con formación académica superior en el extranjero ha expuesto en importantes galerías de América y Europa, lo que le ha valido reconocimientos entre los que destacan el nombramiento como Caballero de las Artes y las Letras por el Gobierno de Francia en 1994 y Distinguido Artista Plástico por la Asamblea Legislativa en enero de este año.

En los últimos años, este notable artista fue parte de la consulta ciudadana por la cultura, la cual inspiró el objetivo ocho del Plan Quinquenal de Desarrollo del presidente Salvador Sánchez Cerén. Ahora, en una vuelta de tuerca, de artista a funcionario, asume el cargo de director de una de las apuestas más importantes de la plataforma: la creación del Instituto Superior de las Artes (ISAR).

La fundación de este centro de educación superior es parte de la estrategia gubernamental para el fortalecimiento de la institucionalidad pública relacionada con la cultura. Desde esta nueva instancia, Menéndez trabajará por concretar el sueño negado a generaciones de salvadoreños: la enseñanza del arte a nivel de educación superior.

La materialización del proyecto requiere, además de una inversión en recursos, una estructuración curricular que responda a la realidad nacional, en donde no solamente se habla de formación, sino de acreditación de los artistas. “La misión es grande”, acepta el nuevo funcionario, quien inició su educación artística en el país bajo el cobijo del Centro Nacional de Artes (CENAR), cuando este funcionaba como bachillerato.

Me fui al CENAR. Había dos opciones: la beca para estudiar y la beca completa, que era estudio, alojamiento y comida. Afortunadamente gané la beca completa.

Ahí empezó mi carrera artística, con el CENAR, con excelentes maestros, la mayoría internacionales ―españoles, japoneses―, y un grupo de académicos y de artistas nacionales muy importantes de acá del país y muy bien asesorados. Había una gran ayuda por parte del Gobierno de Japón. Nos dábamos el lujo de pedir materiales, lo que quisiéramos en bodega, y yo tenía un caballete tan profesional como el que tengo ahora, o sea que fue algo sin límite para los estudiantes de artes, de teatro, de música y danza y fue un desarrollo bien importante en el arte del país a partir de esa época. El ejemplo lo tenemos a mano: muchos egresados están haciendo obras bastante fuertes por el país.

Menéndez es parte del grupo de artistas que han alcanzado la posibilidad de la formación académica a nivel superior. Estudió en Art Students League en New York, Estados Unidos, entidad con más de cien años de experiencia en la formación artística. Una experiencia que ahora capitalizará desde su sitial como director del ISAR.

Antes que una misión, existe una pasión y, junto a ella, la voluntad y el conocimiento como para aportar las ideas necesarias, la experiencia necesaria y la formación necesaria para crear un proyecto de esa naturaleza, que definitivamente es histórico.

En el tiempo que me gradúo (del CENAR), que fue en el 74, me enteré que Japón estaba muy interesado en apoyar con fondos la creación de un instituto superior de artes. Desde esa época tuve esa información. Eso se quedó engavetado. Yo me quedé con esa duda de qué había pasado y han pasado todos estos años y, hasta hoy, con el Gobierno del presidente Sánchez Cerén, nace esta idea a través del Consejo Ciudadano Consultivo, que fue una propuesta a través del eje 9 que se creó en el programa de gobierno del señor Presidente, junto con la Ley de Cultura, que ya nace nuevamente la propuesta del Instituto Superior de las Artes y me pareció muy importante para el país. Afortunadamente, ahora tengo la oportunidad de incorporarme y de ver de qué manera colaboro. Cómo es el destino, verdad, la historia.

Se fundó una licenciatura en Artes en la Universidad de El Salvador que yo respeto, que avalo, porque es importante, pero siempre he sentido que hay más elementos y más recursos que poner en el tiempo y en el espacio para que estos estudiantes tengan una visión más universal del arte y la cultura.

El arte entra por los ojos, pero cuando te acercás en detalle y empezás a ver su textura, su lenguaje, su morfología ves que esa obra necesita mundo. Cuando uno a través del ojo se ha educado viendo museos, galerías importantes, intercambio con artistas importantes, leyendo mucho, el ojo como que agarra ese mundo y ese mundo es lo que el artista necesita para terminar estéticamente una idea.

Nos va a costar ponernos al día, incorporarnos globalmente a una concepción educativa de países desarrollados o que están ya desde hace algún tiempo metidos en este tema, porque nuestras generaciones deberían de haber estado recibiendo esta educación desde hace muchas décadas para estar al día con lo que está pasando en el mundo, con la información, con la tecnología, porque la educación requiere de todos estos insumos. Ponernos al día, a través de un instituto superior de artes, va a requerir de un esfuerzo triple. La gente la tenemos, la juventud la tenemos, la inquietud del joven salvadoreño es más grande en estos tiempos.

Para comenzar el proyecto de conformación del ISAR, Menéndez se acompaña de dos especialistas, uno en el área pedagógica y otro en la administrativa: Aida Bernal, graduada en Pedagogía Teatral por la Universidad de Ciencias Aplicadas de Osnabrück, Alemania, y cursante de una maestría en Nuevas Metodologías para la Enseñanza de la Actuación y Dirección Escénica, de la Universidad Nacional Autónoma de México en convenio con el Instituto Internacional del Teatro y AKT-ZENT (Alemania); y Alejandro Lemus, graduado de la licenciatura en Arte Teatral del Instituto Superior de Arte de La Habana, Cuba, y cursante de la maestría en Gestión Cultural: Música, Teatro y Danza, en la Universidad Complutense de Madrid. Juntos y apoyados de un equipo de asesores especialistas en distintas áreas, trabajan para darle vida al instituto, el cual abarcará, según una propuesta inicial, la formación en teatro, artes plásticas, danza, cine y música desde un enfoque integral.

Soy parte de un equipo, de gente muy capacitada en las diferentes ramas que están formando una institución como es el ISAR. La idea es sencilla: hay un CENAR, que antes fue bachillerato, y que tiene sus funciones bien específicas y también sus limitantes. Lo importante es conocer las limitantes que tiene el Centro Nacional de Artes y de ahí partir hacia una educación artística que abandone esos conceptos y que los supere grandemente; marcar esa diferencia es parte de un estudio importante de lo que es una currícula. Tenemos que establecer parámetros especiales y puntuales con otras currículas de otras escuelas de arte en Latinoamérica, por ejemplo. Pretendemos estar al día con estas currículas, incorporar estas materias con maestros especializados y estudiar esa posibilidad internacionalmente aunque en el país también hay gente bien capacitada. Es una misión y una visión bastante grande, es un reto que esperamos cumplirlo y estar a la altura de lo que nosotros estamos pensando como institución artística.

Pero ¿qué es el ISAR, cuáles serían las apuestas iniciales? El director explica que el instituto se encuentra en este momento en fase de gestión y formulación del proyecto con miras a la emisión de un decreto de creación.

La idea básicamente es formar licenciatura. Va a conformarlo la escuela superior de Teatro, una de Artes Plásticas, una de Danza, una de Cine y una de Música, para lo cual ya tenemos consultores específicos o directores de escuelas ―estamos tratando de desglosar ese concepto―; ellos han estado trabajando desde hace algún tiempo en el estudio de las diferentes currículas para su rama y lo que esperamos ya pronto es tener el proyecto ya armado en sí para presentarlo y ser parte de los proyectos paralelos que van con este quinquenio.

La visión es un concepto de formación integral del arte, de donde saldrán elementos importantes para la cultura en el tiempo, de donde salgan profesionales más capacitados y más conscientes de la importancia de la cultura de este país.

Desde la plataforma de gobierno para el presente quinquenio, las bellas artes se plantean como un elemento transformador de la cultura.

Es parte de una cultura de paz; la educación y la cultura son importantísimas para que este país logre una pacificación política y social, y creo que este Gobierno ha acertado mucho al pensar en un proyecto como este.

El arte siempre va a ser una necesidad espiritual, que va inherente a la realidad del ser humano. Lo que necesitamos es tener la oportunidad de un espacio y una oportunidad financiera para hacer un proyecto y seguir educando a nuestra gente en medio de situaciones que ya conocemos, pero siempre va a ser una necesidad que hay que afrontar, independientemente que existan los problemas.

La creación del Instituto Superior de las Artes está contemplada como una de las líneas estratégicas del objetivo ocho del Plan Quinquenal de Desarrollo 2014-2019. El Salvador productivo, educado y seguro, el cual plantea el impulso de la cultura como derecho, factor de cohesión e identidad y fuerza transformadora de la sociedad.

Modificado por última vez en Lunes, 11 Mayo 2015 15:48