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Miércoles, 25 Marzo 2015 08:59

Más de tres décadas en la enseñanza de la plástica

El maestro Mauricio Domínguez es pintor, ceramista y escultor. Desde 1976, es docente —en la rama de las artes visuales— del Centro Nacional de Artes (CENAR).

Secretario de Cultura, Dr. Ramón Rivas, entrega presea al maestro Domínguez por sus 39 años de trayectoria como docente del CENAR.Secretario de Cultura, Dr. Ramón Rivas, entrega presea al maestro Domínguez por sus 39 años de trayectoria como docente del CENAR.En el marco de la clausura del mes de dedicado al artista plástico, el CENAR otorgó un reconocimiento a Domínguez, el pasado 20 de marzo. La presea fue donada por la Asamblea Legislativa y entregada en un acto oficial por el secretario de Cultura, Dr. Ramón Rivas.

Mauricio Domínguez cuenta con trabajos expuestos  tanto a nivel nacional como internacional, ha dedicado su vida a la docencia —en colegios privados de El Salvador y en el CENAR—. Ahora, anhela obtener el reconcomiendo como artista, en esta etapa madura como profesional.

Para conocer más sobre Domínguez y su faceta como artista, conversamos con él y compartimos la siguiente entrevista.

¿A qué edad y cómo descubrió su talento en la plástica?
Con honestidad, cuando tenía un año de edad.

Recuerdo muy bien que mi cuna tenía dos dibujitos en los espaldares y como no había otra cosa que hacer… repasaba con la mente esos dibujos. Yo siempre he considerado que allí me formé.

Por eso, yo como docente aconsejo que si hay que educar a un artista, este es un proceso que inicia desde pequeños, porque es ese el momento en donde se forman las vocaciones.

¿Hubo alguien que lo motivara a dedicarse a las artes visuales?
Pues, esto se convirtió en una pasión. Porque ya era amante de la lectura –allá por los años 60’s- de los pasquines y comics, entre otros.  Siempre quise ser un dibujante de historietas.

Luego, me inscribí en cursos de correspondencia de ilustración y así fue aumentando mi interés hasta que en 1974 me incorporé en el CENAR.

Sabemos que cuando hablamos de artes plásticas hay varias disciplinas dentro de éstas  ¿Cuáles ha perfeccionado?
He tenido la fortuna de estar en una institución que me permitió y me permite abordar todas estas áreas. Pero en términos de educación hay cosas fundamentales para el dominio de todas y con eso me refiero al dibujo.

El dibujo es la esencia de la plástica, el que domina el dibujo- sus leyes, sus reglas, su esencia- puede hacer cualquier cosa.

¿Cuáles son los artistas que admira o han influenciado su trabajo?
Hay tanto que decir… A mí me fascinan las esculturas de los griegos. Pero si me vengo a América precolombina, también hay maravillosos trabajos en la escultura.
Durante el «Renacimiento» tenemos grandes esculturas y pintores como Leonardo Da Vinci, entre otros. Y en la época moderna, Paul Cézanne, Pablo Picasso  y todos los vanguardistas que le dieron muchas glorias a la plástica en Europa. Así podría decir, que es esta herencia de la humanidad me ha enriquecido e influenciado.

Escultura a monseñor Romero realizada por Domínguez. Ésta se ubicada en la plaza que lleva su nombre, en Ciudad Delgado, y está elaborada en bronce.Escultura a monseñor Romero realizada por Domínguez. Ésta se ubicada en la plaza que lleva su nombre, en Ciudad Delgado, y está elaborada en bronce.¿En qué se inspira para realizar su trabajo, qué comunica a través de éste?
Es una parte de mí.  La obra  que el artista hace es una extensión de su ser; de alguna manera, el artista es sensible; sensible a su entorno, cultura y arraigo; éstas se integran en uno y  se vierten obras.

Mi obra está más relacionada con lo figurativo, con el dominio del naturalismo —con unas variantes a la estilización—. Predomina sobre todo, el gusto por la forma natural.

¿Tiene algún espacio en donde se siente más cómodo para trabajar?
Tengo mi estudio, gracias al apoyo de la Fundación Nuevos Horizontes para los Pobres (situada en Carretera Troncal del Norte Km. 7½, Ciudad Delgado), en el centro Chinampas.

Este espacio es mi laboratorio, donde experimento cosas con químicos, materiales relativos a la cerámica y más.  También, tengo mi taller de fundición en metales.

¿Si hablamos de sus muestras o piezas más recientes, cuáles nos podría mencionar?
Mi última obra, es la escultura a monseñor Romero, que está en el marco de su beatificación y está ubicada en la plaza que lleva su nombre, en Ciudad Delgado. Considero que es la obra más destacada que he hecho en bronce.

¿En qué otros lugares ha expuesto su trabajo?
He trabajado murales de gran formato en mármol y terracota, que por allí están (risas de pena), son cosas que quedarán como un aporte a la cultura de este país.

También tengo obras en un museo de la cerámica en Taiwán. Y, en Estados Unidos hay murales míos, pero aún sigo siendo bastante desconocido.

¿A qué retos se enfrenta en esta profesión?
Uno de los más grandes retos es la educación del artista en este país. El otro, conformar una integralidad de mi obra, espero en un futuro destacar un poquito más, exponiéndola en varios lugares.

Creo que los desafíos que me esperan en un futuro son los que me tocará asumir y enfrentar de ahora en adelante, porque alcanzada la madurez como artista que poseo… llegó el momento de exponerme más hacia la gente.

¿Le resulta difícil dedicarse a una sola área de la plástica?
Sí.  Esto dependerá del perfil que uno decida embarcarse dentro de esta profesión. Para mí, ha sido difícil porque amo todas las variantes de la plástica.

Como ceramista, me fascina hacer obras; la escultura, por ejemplo, me permite integrar todos los aspectos en una obra tridimensional y se vuelven retos más grandes, que el hecho de una pintura o un dibujo.

Domínguez llama a su estudio “mi laboratorio…”.Domínguez llama a su estudio “mi laboratorio…”.¿En qué momento opta por la docencia de las artes plásticas?
Puedo decir que he tenido mucha fortuna, cuando decidí estudiar el Bachillerato en Artes, mis formadores vieron en mí, cualidades que podían destacarme como docente. Es ese momento, en el que me invitan a incorporarme en  la docencia, una decisión —que hasta la fecha— me resulta muy grata.

¿Cuál es la gratificación que obtiene como docente?
Realmente es fascinante trabajar con niños, niñas y jóvenes. Trabajé en diversos colegios no solo con estudiantes de primaria sino hasta con kínder. Es aquí donde uno se renueva, aprende día con día, crece, se manifiesta y reinventa como persona, docente y artista.

Después de 15 años en otras instituciones, me decidí a ser docente solo del CENAR.

A su criterio ¿Cómo inciden las artes plásticas en la vida de niños y niñas?
Es grande el aporte de la plástica para la educación integral de la niñez, quienes vienen a desarrollar áreas del cerebro que con el mero intelecto no se podrían lograr. Es necesario  que  a la niñez y los jóvenes se les dé formación emocional y eso lo permite el arte.

¿Solo la plástica o el arte en general?
Creo que todas las artes tienen su aporte —entiéndase plástica, artes escénicas, música, danza, entre otras—. Pero siendo específico, las artes visuales facilitan su inclusión en los programas de las escuelas y ésta es un área favorable que debería fortalecerse.

Entonces, desde su visión ¿Cómo contribuye el CENAR al desarrollo integral de los niños, las niñas y los jóvenes de El Salvador?
El aporte que hace el Centro Nacional de Artes es grande, pero sé que son muy poquitas las personas que tienen esta oportunidad de formarse aquí. El CENAR solo es un puntito en este engranaje de la educación.

La mayoría de la niñez no tiene una formación, atención y dirección adecuada dentro del esquema de la educación formal artística, no existe. De tal manera, es un reto para la Nación crear más centros donde se enseñe —en general— las artes, eso sería un sueño.

Maestro son 39 años de entregarse a la docencia de la plástica en el CENAR,  ¿Qué significa para usted el reconocimiento que recibió por parte de la institución?
Es una gran sorpresa. No imaginé que fuera para mí, pero me llena de mucha satisfacción haber sido seleccionado por mis compañeros, me siento feliz, halagado y más comprometido para hacer mejor las cosas.

¿Cuál es su mensaje para quienes desean hacer de las artes visuales una profesión?
Si alguien tiene vocación, si siente ese impulso, no se le debe desmotivar. Al contrario, debemos proporcionarle las oportunidades de formación para que tengan las condiciones para aprender y desarrollar sus habilidades y destrezas. Solo así, se puede llegar a alcanzar una profesión y dejar un aporte a la cultura de El Salvador.

Modificado por última vez en Miércoles, 25 Marzo 2015 09:12